Sardinas asadas en la barbacoa
- Puntuacíon:
3 7
- Preparación
- Imágenes (2)
- Videos (0)
Datos de la receta
Cómo hacer Sardinas asadas en la barbacoa
Comprar sardinas frescas. Como en el resto de pescado, este aspecto podemos detectarlo atendiendo a las siguientes características:
- Que estén firmes y duras y que no estén lamiosas.
- Que sus ojos estén transparentes y no ensangrentados.
- Asegurarnos que las agallas sean de rojo intenso y no de coloración apagada.
Para evitar el riesgo del anisakis conviene congelar las sardinas recién compradas y descongelar a temperatura ambiente entre dos y tres horas antes.
La preparación del fuego de la barbacoa es fácil, pero debemos saber esperar con paciencia los tiempos, para evitar cocinar en exceso el pescado. Es conveniente usar carbón o maderas naturales y dejarlo arder hasta que los trozos puedan ser partidos en ascuas pequeñas que no echen llamas. Luego repartiremos dichas ascuas uniformemente para que todo el pescado se ase por igual.
Colocamos las sardinas, sin limpiar, con cabeza y vísceras, en una bandeja amplia y echamos sal, al gusto, por ambos lomos.
Llegado a ese punto, colocamos las sardinas en una parrilla, si es doble mejor, de esta forma nos será más fácil y rápido darles la vuelta cuando llegue el momento.
Ponemos la parrilla en el fuego a unos diez centímetros de distancia. Esperamos a que la piel se ponga de un amarillo dorado y volteamos. Esperamos otros cinco minutos.
Quitaremos las sardinas una a una con unas pinzas o paleta amplia, con delicadeza para evitar que se rompan si estuvieran pegadas a la parrilla.
Servimos inmediatamente.
Comentarios sobre esta receta (0)